¿Los videojuegos son arte?

El que no ve la belleza está condenado a destruirla.
La belleza no es lo que creen aquellos para quien no es algo vital.
El que no la ve no la echa en falta y la confunde.
El que no la ve la destruirá sin llegar a saber lo que es.

¿Los videojuegos son arte?

Los videojuegos, estos lenguajes interactivos y audiovisuales que podrían marcar tu vida con una experiencia memorable, ¿se pueden considerar obras de arte? Lo primero que tengo para decir es que no, no lo son. Así como tampoco lo es la arquitectura, música, pintura, literatura, poesía, cine, escultura, danza, teatro, y demás.

¿Qué es el arte?

Ninguna de estas disciplinas son arte per se, y aquí viene el gran problemita. Existe una confusión entre los medios de expresión artística, como la pintura, literatura y arquitectura, mencionados anteriormente, y el arte. Y sucede que, no debemos preguntarnos qué es el arte, sino cuándo hay arte. Y esto significa que en cualquier medio donde exista una posibilidad de expresión artística se puede dar el arte, pero no significa que encontraremos arte siempre que utilicemos estas expresiones artísticas.

Tú podrás escribir un poema sobre por qué ella no te ama, y esto será fundamentalmente una obra de expresión artística, pero en su constitución no será una obra de arte.

“No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede provenir de cualquier lado”.

Esto fue escrito por el crítico culinario de Ratatouille, película de la cultura popular, y condensa de manera simple lo que venimos diciendo. Cualquier medio de expresión, por muy mundano y ordinario que sea, puede convertirse en una obra de arte, incluyendo el cine, la televisión, y los videojuegos.

En La Historia del Arte de Gombrich encontraremos lo siguiente “No existe realmente el arte. Tan sólo hay artistas. Esto era en otros tiempos hombres que cogían tierra coloreada y dibujaban toscamente las formas de un bisonte sobre las paredes de una cueva; hoy, compran sus colores y trazan carteles para las estaciones del metro. Entre unos y otros han hecho muchas cosas los artistas. No hay ningún mal en llamar arte a todas estas actividades, mientras tengamos en cuenta que tal palabra puede significar muchas cosas distintas, en épocas y lugares diversos, y mientras advirtamos que el Arte, escrita la palabra con mayúscula, no existe, pues el Arte con mayúscula tiene por esencia ser un fantasma y un ídolo”.

Para ayudarnos en la explicación del arte, usaremos un razonamiento diagramático.

Explicación diagramática, ¿Los videojuegos son arte? Dibujar Online

La cultura es un amplio concepto que abarca muchas cosas. Pero en el tema de interés, abarca entre otras cosas los modos de expresión artística, (pintura, escultura, literatura, música, danza, arquitectura, etcétera). Todo medio de expresión artística desarrolla o produce una obra, y de estas, se origina lo que conocemos como arte.

Antes de la revolución industrial, el arte era una producción artesanal, es decir individual. Luego de esta, las cosas se masifican y surgen distintas industrias, editorial, audiovisual, publicitaria, cinematográfica, y demás. Entonces la industria cultural fue cada vez creando más obras, pero no necesariamente arte.

Es necesario entonces, saber cómo se hace esta transformación de concepto obra, a concepto arte.

En la cultura popular existe un gusto, a veces estudiado por la crítica especializada. Estos expertos tienen criterios de evaluación, pueden ser estéticos, retóricos, pertinencia social, incluso la innovación. Los criterios son variables con el tiempo. Por esto debemos preguntar cuándo hay arte, y no, qué es arte.

Cuándo hay arte es una pregunta contestada por los críticos. Pero no debemos entender sus postulados como la conclusión del arte, sino como la sugerencia de qué debe ser el arte representativo de nuestra época actual.

La historia de los artistas sólo puede ser contada cuando, tras un cierto período, se ha hecho patente la influencia de su trabajo sobre otros artistas, procurando verse cuáles han sido sus contribuciones a la historia del arte como tal(…) Cuando más nos acercamos a nuestra propia época, se hace cada vez más difícil distinguir entre las modas pasajeras y los logros duraderos(…)

Esta es la causa de que yo me siento incómodo con la idea de que uno pueda escribir historia del arte hasta la fecha presente. Es verdad que se pueden apuntar y discutir las últimas tendencias de la moda, hablar de las figuras que están en el candelero en el momento de escribir. Pero solamente un profeta podría decir si estos artistas harán historia, y, en general, los críticos han resultado ser malos profetas.

Imagínese a un crítico bien intencionado e imparcial intentando poner la historia del arte al día en 1890. Con toda la buena fe del mundo, no hubiera podido saber que las tres figuras que estaban haciendo historia en aquel momento eran Van Gogh, Cézanne y Gauguin; el primero, un loco holandés de mediana edad trabajando en el lejano sur de Francia; el segundo, un caballero retirado y acomodado que hacía años no enviaba cuadros a exposición alguna; y el tercero, un corredor de bolsa que se había convertido en pintor ya mayor y que pronto partió hacia los mares del sur. La cuestión no es tanto si nuestro crítico habría sido capaz de apreciar las obras de estos hombres, sino si hubiera llegado a saber de su existencia.

Cualquier historiador que haya vivido lo suficiente como para experimentar qué sucede a medida que el presente se convierte en pasado, tiene algo que decir acerca de cómo cambian los perfiles con la distancia”.

En definitiva el tiempo es lo que viene a connotar lo que creo, es la realización y la realidad del arte. Éste tiene una característica universal y es su trascendencia. Si el arte puede trascender su tiempo, y aún manifestar emociones, entonces podríamos hablar de arte.

Luego de ser determinado por los críticos qué obras deberían ser arte, y luego estas obra trascienden a su propio tiempo, entonces entran a la cultura popular como una manifestación del arte.

Debo agregar una advertencia, hay muchos videojuegos que sólo son deportes, denominados esports. Estos no son obras artísticas. Y sí, hay juegos que pasan a la historia, como el ajedrez, póquer, monopoly, etcétera. Tampoco son manifestaciones artísticas a pesar que puedan contener hermosos diseños aplicados en sus posibilidades in game, no son arte.

Resumiendo, todo producto que se origina en una manifestación artística es una obra, pero no toda obra es arte.

La relatividad del arte, ¿es arte todo lo que queremos?

Para hablar sobre este punto puedo utilizar otro ejemplo de la cultura popular. Los increíbles es una película de Pixar y Disney, donde veremos este concepto desde la visión del villano.

“Óyeme, soy real, tan real para vencerte, y lo hice sin tus preciados dones, tus especiales poderes. Todo el mundo se convertirá en superhéroe, y cuando todos lo sean, nadie va a serlo”.

La relativización del arte es errada, pues implicaría asumir que todo es arte, y esto es otra manera de decir, que nada lo es. Los criterios, como dije antes, para definir una obra de arte son variables con el tiempo, pero hay uno inamovible y permanente.

¿Y cuál es, qué es el arte? Arte es filosofía sensitiva. Cada vez que un artista logra actualizar, poner en acto los quehaceres filosóficos, osease, los sistemas del pensamiento de su propia época, entonces está construyendo una pieza artística.

Martin Kemp nos dice “El arte está en la historia, y no puede existir fuera de ella. Aun así, sigue siendo capaz de hablarnos en términos profundamente humanos.

(…) Desde finales del siglo XVIII, los esteticistas han luchado por definir una superesencia del arte aplicable a todos los periodos y culturas, sin que al parecer hayan llegado a un acuerdo. Mi intención era demostrar que tal definición no es posible; que en realidad tratamos con una categoría difusa, en la cual reconocemos valores asociados sin que exista un conjunto fijo de características fundamentales que estén presente necesariamente. Esto encaja con la observación de que no todo es posible en todo momento, así como el reconocimiento de algo que podemos calificar de arte pese que sus creadores no supieran de arte o profesaran una idea del mismo muy distinta a la nuestra”.

El arte no es la expresión artística, no son los artistas, es el objeto. Es la obra que llega a traspasar el criterio de los especialistas de la época, por esto es un concepto variable, pero además, logra superar la sentencia del tiempo. Entonces, la palabra clave para hablar de arte es trascendencia. Lo que significaría que, en esencia, nosotros en tiempo presente, nunca sabríamos qué es arte. Y por esto, está aceptado decir, que todo es arte.

Los galeristas y opinadores de oficio del arte contemporáneos nos podrán decir según por qué la risible acción de exponer objetos aleatoreos en las mejores galerías del mundo, imitando una broma que robó Duchamp en su momento, es arte. Pero la verdad, es que no podemos definirlo así, pues no han trascendido el tiempo, y siquiera el gusto de la cultura popular.

“En el último medio siglo hemos pasado de una serie de movimientos que proclamaban, cada uno de ellos, tener acceso especial al auténtico secreto del arte (o incluso del no-arte) a una era de valores plurales, acompañadas a menudo por la ironía, el cinismo, y una especia de aislamiento consciente. El arte ha quedado atrapado en el multiculturalismo y en la transmisión por medios de comunicación globales, convirtiéndose en su propia publicidad. Para el artista, el renombre se ha transformado en un valor comercial. En ese contexto, sería muy fácil descartar el arte reciente como una manifestación efímera de la industria del entretenimiento. sin embargo, creadores importantes y honestos como los que hemos visto nos demuestran que pueden explorar y trascender a la vez las circunstancias inmediatas en las que tienen que trabajar. Como han hecho siempre los grandes artistas”.

¿Qué impide a los videojuegos ser obras de arte?

Es muy simple, el asunto con la industria son sus objetivos de generar ganancia. Es decir, la industria se enfoca en crear obras para el consumo. Esto crea estándares que buscan capitalizar la mayor cantidad de personas, pues así consiguen más ventas. El estándar convierte la obra en algo impersonal, pierde individualización, no busca alejarse de lo previo, y no sentimos la intimidad de un autor, sino el proyecto de una empresa por generar activos. ¿Esto es malo? No, pero sí un impedimento para considerar los videojuegos obras de arte.

Conclusión, ¿Los videojuegos son arte?

¿Es posible que los videojuegos independientemente de su calidad artística, de sus condiciones estéticas, de su originalidad, de lo que te haga sentir, sean arte?, sí, siempre que haya trascendencia, no sólo histórica, sino artística.

Seguramente consideres juegos como The Legend of Zelda, Ocarine of Time obras de arte, por su inmersión y emociones, pero piénsalo, gentes de otras generaciones ven de igual manera a Pac-Man porque este marcó significativamente sus vidas. ¿Y qué sucede si juzgamos a Pac-Man con los mismos criterios de The Legend of Zelda? Simplemente Pac-Man será considerado un juego deficiente.

¿Qué sucederá entonces con la próxima gran obra maestra de los videojuegos de las siguientes décadas? ¿Cómo se juzgará a The Legend of Zelda? ¿Entiendes mi punto? Los criterios en el arte son variables. Ambos videojuegos han creado escuela dentro de la industria, pero personalmente, no me atrevo a llamarlos obras de arte aún.

¿Es importante saber qué es arte?

Si algo puedo asegurar, es que encontramos más experiencia y sensibilidad hacia los asuntos de la vida, y no me refiero a escapar de ella, sino a comprenderla aun más, en obras contemporáneas y comerciales como la serie de televisión Breaking Bad, que en cualquier galería exclusiva de arte contemporáneo de tu ciudad, con objetos aleatorios expuestos con textos justificando por qué son arte. No en vano, el rey del kitsch Jeff Konns, más empresario que artista, invierte en la compra y venta de pinturas de arte consagradas. Objetos que justifican por sí mismos su valor sin necesidad de textos curatoriales y galerías.

Desde mi visión de pintor, de artista, no tengo mucho interés en conocer qué se considera arte, hablando muy honestamente. Esta postura es afianzada, cuando el mundo del arte, muy desprestigiado desde mi punto de vista, (conociendo la historia moderna, vemos que generalmente siempre ha sido así) me indica que el arte son objetos con conceptos rebuscados expuestos en el MoMA. No puedo tomarme en serio una obra (o ausencia de obra) realizada con la imperiosa necesidad de sólo llamar la atención. Siento que estos artistas no están enamorados del arte, sino de la propia visión de ellos mismos haciendo arte, su obra son sus nombres perdiéndose en la lista infinita de la pared blanca y vacía de los museos y galerías, y lo que se repite, pierde importancia. ¿Idea para una obra de arte conceptual?

En definitiva, no veo importante saber qué es arte, y qué no lo es. Pero si me preguntas, si quieres conocer el arte contemporáneo, te señalaré la filmografía de Sorrentino, los silencios en Miyazaki, la incomodidad en Lanthimos, las animaciónes en Akira, la intensidad en Perfect Blue, la aberración en Neon Genesis Evangelion, los espacios en Antonio López, los cuerpos en Golucho, las experiencias en Miyamoto, Los cuentos de Tokyo, los sueños de Kurosawa, Bausch, y demás, sé la cuñada de Van Gogh y véndenos la gran obra.


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